
El Instituto de Fomento abrirá tras el verano una nueva convocatoria de ayudas de 10 millones de euros, cofinanciada con fondos europeos, para el periodo 2027-2028
La Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, a través del Instituto de Fomento (Info), respalda una línea de ayudas con la que los centros tecnológicos de la Región investigan cómo será el hogar del futuro, desde el mueble que cuida de quien lo habita hasta la propia manera de levantar la vivienda. Estas investigaciones contribuyen a superar el reto del incremento de la población que envejece y que, en su mayoría, prefiere seguir viviendo en su propia casa. Que eso sea posible con seguridad depende en buena medida de la tecnología.
El trabajo más avanzado en esa dirección lo firma el Centro Tecnológico del Mueble y la Madera (Cetem), con el proyecto DependSAFE, que consiste en integrar sensores en muebles de uso diario, como una cama o un sillón, para que recojan información sobre el descanso, la movilidad o el estado de la persona sin que esta tenga que hacer nada ni cambie sus rutinas. Esos datos llegan de forma segura a sus familiares o a los profesionales sanitarios, que pueden anticipar una incidencia antes de que se convierta en un problema. El mueble, sin dejar de ser un mueble, se convierte en un aliado silencioso del cuidado.
"Estamos ante una transformación del propio sector del mueble, que pasa a generar soluciones con un impacto social directo", señaló el consejero de Empresa, Empleo y Economía Social, Luis Alberto Marín. "Que una persona mayor pueda quedarse en su hogar más años, acompañada y con seguimiento, o que una persona dependiente pueda tener más autonomía es una respuesta a una de las mayores aportaciones que podemos hacer a la sociedad" añadió.
Por su parte, el Centro Tecnológico de la Construcción (CTCon) ha trabajado con el proyecto Termiita en materiales que aumentan la inercia térmica de los edificios, de modo que la vivienda mantenga la temperatura y gaste menos en calefacción y aire acondicionado. Para el confort acústico, el Centro Tecnológico del Metal (CTMetal), junto al Centro Tecnológico Naval y del Mar (CTNaval), ha desarrollado con Cometa unos materiales diseñados para frenar el ruido y las vibraciones. Y el Centro Tecnológico de Materias Primas Minerales y Materiales (CTMármol), investiga tratamientos que hacen la piedra natural más duradera y resistente a las manchas en encimeras, suelos y fachadas.
Casas que salen de una impresora
La forma misma de construir está cambiando, y la Región no se queda al margen. El CTCon, junto al CTMetal, investiga en el proyecto Tecno3D cómo imprimir elementos de hormigón en tres dimensiones con materiales de endurecimiento rápido, lo que permite levantar construcciones más deprisa y con menos coste. En esa misma línea, el proyecto Morten-3D investiga el desarrollo de morteros con fibras naturales y baja huella de carbono pensados para estas impresoras. "Lo que hace unos años parecía ciencia ficción empieza a ser una técnica al alcance de las empresas constructoras de la Región" subrayó Marín.
El programa de ayudas a los centros tecnológicos se articula en tres líneas: proyectos de I+D, vigilancia tecnológica y adquisición de equipamiento científico. Desde 2020, ha movilizado más de 33,5 millones de euros en ayudas concedidas para el conjunto de la actividad de los centros. La nueva convocatoria, dotada con 10 millones de euros y cofinanciada con fondos europeos para el periodo 2027-2028, se abrirá antes de que finalice el año.
